Higiene íntima durante la menstruación

Tuesday, 05 Jul 2016

Higiene íntima durante la menstruación

La zona genital femenina es una de las más sensibles y delicadas del cuerpo. Tanto la piel como la mucosa son más frágiles y se alteran con facilidad ante agresiones externas como irritaciones o infecciones. La higiene debe estar dirigida a limpiar correctamente sin agredir, manteniendo la zona limpia e hidratada.

 

Otra característica es la flora bacteriana que crea una barrera de protección frente a infecciones. Entre los microorganismos que la forman,  hay bacilos productores de ácido láctico, que mantiene el pH vaginal en el rango adecuado para que no puedan proliferar  hongos y bacterias productoras de infecciones. Esta flora cambia a lo largo de la vida, desde el nacimiento hasta la menopausia.

 

Tratamientos con antibióticos que destruyen bacterias y facilitan la proliferación de hongos, los anticonceptivos que alteran el estado de la mucosa vaginal y facilitan también la proliferación de hongos, enfermedades de base, como la diabetes que altera el pH vaginal o situaciones de ansiedad, estrés, alimentación desequilibrada, etc. pueden debilitar el sistema inmune y favorecer las infecciones.

 

En función de estos datos, debemos saber que:

 

  • Una higiene correcta se realizará con productos que no rompan el equilibrio de la flora bacteriana y respeten el pH vaginal. No hay que obsesionarse, tan malo es la higiene en exceso como un déficit en la misma.
  • La vida de la mujer pasa por etapas en las que piel y mucosas cambian, y una de esas etapas es la edad fértil, desde la pubertad en que el flujo vaginal se convierte ya en el de la mujer adulta, hasta la menopausia, en que las características vuelven a cambiar.

 

El tiempo de la menstruación es delicado para la higiene íntima, pues los cambios hormonales que se producen alteran la mucosa y la flora vaginal, el pH de la mucosa vaginal se hace más alcalino y la zona está siempre húmeda por la sangre y otras sustancias que expulsamos. Es básico, para prevenir infecciones,  extremar en estos días nuestra higiene, lavando la zona una o dos veces al día con un gel de uso externo que respete el pH ácido, cambiar la ropa interior con regularidad y mantener la zona lo más seca posible.

 

Recomendaciones prácticas

 

  • Lavarnos siempre las manos antes de tocar los genitales. Evitar el uso de prendas ajustadas, que favorecen el contacto de la humedad con la piel.
  • Usar para el lavado genital un gel de uso externo, especifico para la zona íntima, que tienen un pH similar al vaginal. No usar duchas vaginales, que pueden secar más la mucosa y agredirla con facilidad, ya que durante la menstruación está más seca y frágil.
  • El uso de toallitas húmedas especialmente formuladas para la higiene genital, elaboradas con fibras naturales y sustancias hipoalergénicas permiten la limpieza de la zona después de orinar o cambiar compresas, tampones, copas menstruales, etc. con suavidad.
  • Compresas higiénicas: existen multitud de modelos y con diferentes capacidades de absorción en función de las necesidades. Es importante cambiarlas al menos cada 4 horas, ya que aunque en cierta medida absorben la humedad, la mantienen en contacto con la piel. El exceso de humedad favorece la proliferación de hongos y bacterias.
  • Tampones: están elaborados con fibras que se comprimen para absorber el flujo en el interior de la vagina. Como las compresas, los hay de distintos tamaños y con mayor o menor poder absorbente y con o sin aplicador, cuya ventaja es facilitar la extracción.  Es my importante usar aquellos que se adapten a la cantidad de flujo, para evitar roces e irritaciones y cambiarlos con regularidad (como máximo cada 6 horas) pues se han relacionado con el “Síndrome del choque tóxico”, que puede llegar a tener consecuencias muy graves.
  • Copas menstruales: es una solución de poco uso todavía en España. Es un recipiente que se inserta en la vagina durante la menstruación para depositar el flujo menstrual. Suelen ser de silicona o plástico quirúrgico reutilizable. La sangre queda contenida en el interior de la copa hasta que se extrae de la vagina y se desecha el líquido. Se lava y se vuelve a introducir hasta el final del ciclo. Existe también un modelo desechable, con lo que se pierde una de las ventajas de las copas que es el ahorro económico respecto a compresas y tampones. Presenta ventajas como que no resecan la mucosa pues la silicona es inerte e inconvenientes como el uso en baños públicos o no olvidar la esterilización al final del ciclo antes de guardarla.
 
Esperanza Pastor Velasco
Farmacéutica (Dirección Técnica Cofares)
 

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Publicado en Cuidado personal por

Globalpharma  

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