Parpardeo constante

Tuesday, 08 Nov 2016

Parpardeo constante

El parpadeo en un acto normal del organismo para proteger el ojo de la sequedad, luz excesiva u objetos que se aproximan. También es importante para mantener una cantidad adecuada de lágrimas, necesarias para lubrificar y limpiar la córnea.

 

En función de la edad se parpadea más o menos. Un recién nacido puede parpadear 2 veces por minuto mientras que en el adulto puede llegar a ser entre 14 y 17 veces por minuto.

 

El parpadeo constante es aquel que ocurre con mayor frecuencia de lo habitual, es excesivo, afectando a un ojo o a ambos. Puede producirse por algún problema en la parte superficial del ojo, como una pestaña clavada, por tics, sequedad de ojo, un cuerpo extraño, blefaritis, una conjuntivitis o una úlcera en la córnea, estrés o necesidad de usar gafas. En algunos casos el parpadeo excesivo puede producir un problema a nivel social, ya que produce cierto rechazo.  Cuando se produce en el niño, es muy posible que se trate de un tic nervioso.

 

Cuando se observa que el niño realiza un parpadeo excesivo, lo más aconsejable es acudir al pediatra. El pediatra valorará las posibles causas y podrá derivar a la consulta del especialista en caso de necesidad. 

 

En muchas ocasiones, la causa más común de parpadeo constante en niños es debido a tics nerviosos. Suelen ser muy comunes en niños entre 6 y 10 años y su duración suele ser pasajera y responden a una forma de liberar tensiones en situaciones de ansiedad, estrés o nerviosismo.

 

Los tics nerviosos se pueden clasificar en tics motores y tics vocálicos:

  • Tics motores. Son aquellos que producen movimientos involuntarios en determinadas zonas del cuerpo como cabeza, hombros, brazos o piernas: parpadeo continuo, guiñar, sacudir la cabeza, mover brazos y piernas, saltar, golpear algo..
  • Tics vocálicos. Son aquellos que producen emisiones vocálicas involuntarias: aclararse la garganta, resoplar y en casos más complejos repetir palabras.

 

Se recomiendan una serie de pautas para que el niño pueda reducir o controlar los tics:

  • Evitar momentos que originen una situación de estrés.
  • No castigar al niño cuando tenga un tic ni tratar de modificar su conducta. Lo que se puede provocar es que el niño se ponga más nervioso y repita los parpadeos con mayor frecuencia.
  • Cuando aparezca el tic no hay que dar importancia y actuar como si no hubiera ocurrido, ya que estar pendiente provoca en el niño mayor situación de nerviosismo.
  • Intentar distraer su atención. Si podemos adelantarnos al momento del parpadeo, se puede intentar distraer al niño, hablándolo, enseñándole algún objeto.
  • Reforzar la autoestima del niño y aplaudir sus esfuerzos.
  • Practicar técnicas de relajación con el niño para que esté tranquilo
  • Tener paciencia porque en la mayoría de casos los tics suelen desaparecer

 

Es importante mantener la calma y crear un buen ambiente familiar para ayudar a evitar situaciones de estrés o tensión en los niños con tics nervosos. Es importante que a la menor sospecha o ante un parpadeo excesivo acudas al pediatra para que lo valore.

 

 

 

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Publicado en Salud ocular por

Globalpharma  

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